7.7.11

Antes de aterrizar



para aterrizar se necesitan dos alas bien grandes, un buen respiro y un temple que supere todo lo demàs.
las aves antes de decolar prometen volver y antes de tomar tierra saben que aquello que ven ya las cobijò;
una vez seguras, y aunque un poco a ciegas, empiezan a bajar..
bajar...
bajar...
miran bien el paisaje, se lo gozan, lo estudìan, lo detallan,
piano piano se sienten invadir por el verde, la foresta, el gruñir de la entraña, la tierra-madre que las ha esperado siempre..
el cuerpo del ave se vuelve el territorio, la gente, lo calido, lo humano, lo doloroso y lo gioioso.
mirando màs de cerca el suelo, se dan cuenta que ya estubieròn ahì y que sus polos migratorios estan bien orientados dentro al gran campo electromagnetico que significa su vida.
y ahora observandose con los pies puntando el suelo ven la metamorfosis, pues ya no son simplemente aves sino pajaros hombre.